Viernes, 15 de septiembre de 2006

"Cuando existe una luz de esperanza no se puede cerrar los ojos al progreso ni imponer preceptos religiosos". Son las palabras de la consejera andaluza de salud, María Jesús Montero, ante la autorización en esta comunidad autónoma de la clonación terapéutica. Además de no saber que la clonación terapéutica no es ni mucho menos el remedio de todos los males, la consejera de salud de Andalucía patina y mucho en un vicio hoy por hoy muy extendido: concebir al cristianismo, o cualquier creencia religiosa, como enemiga del progreso y de la ciencia, casi casi, amiga del dolor.
Y de responderle se encargó, el mismo día, el propio Benedicto XVI. No en persona, ni nombrándola a ella, pero las palabras del Papa en la Universidad de Ratisbona (Alemania), bien merecen, por lo menos, la atención y la reflexión para próximas intervenciones de la consejera Montero.
"Actuar contra la razón es contrario a la naturaleza de Dios", dijo el Papa en el Aula Magna de la Universidad en la que fue vicerrector y titular de la cátedra de dogmática e historia del dogma entre 1969 y 1971. El Santo Padre puso el acento en que no se puede separar la fe de la razón, cosa que puede incluso llegar a ser peligrosa para el hombre.
Y se refirió también a eso que le gusta tanto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: el diálogo que tanto predica y que tan poco practica. Benedicto XVI explicó que para que sea posible el necesario diálogo entre las culturas no se puede abandonar la fe. "Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas". Invito a la consejera a que lea la conferencia del Papa.
Pero el Pontífice habló también del Islam y parece que a más de uno no le ha sentado nada bien que lo hiciera. Benedicto XVI advirtió que lo que conocemos como 'yihad' o guerra santa "va contra Dios", algo que no comparten por ejemplo en Pakistán cuyo Parlamento se ha afanado en condenar estas declaraciones. Pero tampoco lo comparten en Egipto, ni en Líbano, ni en las comunidades islámicas de Gran Bretaña... que han alzado su voz y sus protestas contra el Papa Ratzinger.
Pues si estas comunidades islámicas se ofenden por que el Papa dice estas cosas... apaga y vámonos porque estamos ante ciertos sectores que justifican el terrorismo en nombre de Dios, ni más ni menos. Benedicto XVI no hizo otra cosa que decir que "defender la fe con la violencia es irracional" y añadió que "quien quiere llevar a alguno a la fe necesita hablar bien y razonar correctamente y no usar la violencia y la amenaza".
Tras el aluvión de críticas y condenas el Vaticano ha tenido que explicar que no era la intención del Papa ofender al Islam con estas declaraciones sino condenar el terrorismo. ¿Hacía falta esta aclaración por parte del Vaticano?
Por: Fernando Sahuquillo | Tomateta i pimentó | Comentarios (0) | Referencias (0)
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