Viernes, 03 de noviembre de 2006

Esta imagen simulada resume el estado de las relaciones entre S.M. el Rey y José Luis Rodríguez Zapatero. Imagen que viene precedida del intento por parte de ZP de metérsela doblada a don Juan Carlos con el dichoso proceso de paz. Paradón.
Al parecer, y de manera sorpresiva ya que no constaba en la agenda de la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, ZP quería sacar a colación en el desarrollo de las reuniones el proceso de las narices para obtener una declaración de apoyo a algo por el estilo, del resto de países, que se reúnen desde hoy y hasta el domingo en Montevideo.
Pues va a ser que no. Al Rey no le ha parecido nada bien y ha dicho que ni hablar. Un ejercicio de autoridad oportuno y conveniente de cara a un jefe de gobierno que se cree con la cara de hacer lo que le venga en gana en cada momento.
No sólo don Juan Carlos. Desde países como México se ha advertido a España de que el problema del terrorismo es interno y que ningún país está en condiciones de meterse donde no le llaman.
Además, vista la última intentona de mendigar apoyos en el extranjero -la del Parlamento Europeo- ¿qué se pretende? ¿Seguir dejando en evidencia a la democracia española de cara al exterior? Bastante ridículo se hizo en Europa dejando patente la división y el enfrentamiento que impera en España, como para ahora llevarlo al otro lado del Atlántico.
Lo que tendría que hacer Zapatero es dejar de justificarse ante los demás y justificarse ante España, mostrando realmente la firmeza prometido ante el rearme de ETA, las amenazas de los terroristas a los jueces y la kale borroka. Decir de verdad qué está pasando y qué va a pasar en el futuro.
Por: Fernando Sahuquillo | Borbonmanía | Comentarios (0) | Referencias (0)
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