Lunes, 04 de diciembre de 2006

Exijo el derecho a una cabezada digna del que son sujetos los diputados de les Corts Valencianes.
Y esto, ¿porque? Es mi conclusión la visita a las cortes en la jornada de puertas abiertas y ver el estado en el que se encuentran algunos de los escaños. En concreto, el de Jesús Ros, ex-alcalde de Torrent y diputado del grupo socialista, a la búsqueda del cual me dirigí rápidamente cuando llegué al Hemiciclo. Emcionado por la situación a la que me enfrentaba me senté en el escaño. Cómodo. Buena siesta me echaría yo aquí. Y cuando me disponía a reclinarme en busca de una buena postura, aquel escaño dejó escapar un alarido que ya quisieran los gatos de mi callejón.
¿Como van a ser los diputados la voz del pueblo si no pueden ni reflexionar tranquilamente? Por que claro, cada movimiento de Ros queda delatado por el gato encerrado bajo su escaño. Que se repantiga un poco, señor Ros no se duerma (advertencia del President). Que se levanta para hacer un pis. Señor Ros ¿dónde va usted? Todo queda al descubierto y el pobre Ros ahí tieso como un palo.
¿Pero donde me he metido? Pensará. Con lo a gusto que estaría yo en mi alcaldía de Torrent.
Así es que, señor president de les Corts. Un poco de 3 en 1 para el diputado Jesús Ros, que los de Torrent tenemos el mismo derecho a una siesta digna.
Por: Fernando Sahuquillo | Tomateta i pimentó | Comentarios (0) | Referencias (0)
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